
- Plataforma: Playstation 3, XBox 360, PSP
- Fecha de lanzamiento: 30 de Octubre de 2009
- Género: Lucha
- Compañía: Namco Bandai
- Edad recomendada: +13
Tekken ha sido en Playstation lo que la saga Virtua Fighter en Sega, la gran referencia en cuanto a lucha 3D. De hecho, el primer Tekken fue, con permiso del añejo Battle Arena Toshinden de Takara, el primer gran juego de lucha en auténticas 3D en aparecer para consolas domésticas, siendo uno de los lanzamientos más esperados en la época que se anuncian desde 1994 que apareció la primera entrega. Recientemente, 15 años después, aparece la sexta entrega del Torneo del Rey del Puño de Hierro para las tres grandes consolas de la época: Playstation 3, XBox 360 y PSP.
[Atención: si nunca habéis jugado a un Tekken, os recomendamos saltaros esta parte, ya que os podría destripar el argumento y finales de los cinco juegos anteriores. Avisamos.]
Actualmente, la empresa Mishima Zaibatsu, premio de los anteriores torneos, la dirige Jin Kazama, hijo de Kazuya Mishima y nieto de Heihachi Mishima. Manipulado por el gen “Devil“, usa las Tekken Forces para afianzar cada vez más su poder en el mundo, cosa que molesta a muchas naciones y a su principal rival, la Corporación G. Mishima Zaibatsu acumuló tanto poder que se declaró a sí misma una nación independiente aprovechando la guerra mundial que se está gestando. La Corporación G, por otro lado, es la única entidad con poder suficiente para enfrentarse a la Mishima Zaibatsu, ofreciendo incluso una gran recompensa por la cabeza de Jin Kazama. Como el mundo entero se imaginaba, un nuevo Torneo del Rey del Puño de Hierro se convoca, torneo con el que Jin intenta concentrar a todos aquellos que le persiguen, incluidos su padre y su propio abuelo. Para variar, los Mishima todo el día a palos. Pero no todos los que se reunen buscan la cabeza de Jin: algunos quieren ayudarlo, como su compañera Xiaoyu, y otros por intereses personales como las hermanas Nina y Anna, o por dinero como Paul Phoenix.
[Fin del spoiler]
El aspecto gráfico denota que hemos llegado a una nueva generación de consolas: la saga siempre se ha caracterizado por exprimir en cada entrega el máximo potencial de la plataforma hasta el momento, por lo que siempre ha sacado grandes notas en los medios especializados. En esta entrega se cumple la máxima como hasta ahora, especialmente en la entrega de PSP, donde, igual que en Tekken Dark Resurrection, utiliza la consola hasta el límite conocido. Sin embargo, esto es un arma de doble filo, ya que todos esos gráficos hay que cargarlos, haciendo los tiempos de carga a veces un poco largos, aunque no son insoportables.
El sistema de juego sigue siendo fácil e intuitivo: dos botones de puñetado, para dirigir la mano derecha y la mano izquierda, y otros dos de patada, para la pierna izquierda y la pierna derecha, así que hacer combos es tan fácil como combinar el uso de cada articulación con determinadas direcciones. ¿Simple? Sí, cualquier persona que nunca haya jugado a Tekken puede coger a cualquier luchador, aprenderse dos o tres movimientos y ganar a quien lleve años experimentando combinaciones; pero a la vez es complejo, ya que cada personaje posee docenas de movimientos, algunos hacen llaves combinadas, como King, y otros usan varias poses, como Lei Wulong. Dominar a un solo luchador puede costar meses, y ninguno es clon del anterior, por lo que cada persona tiene su luchador predilecto, de forma que tanto novatos como expertos puedan disfrutar.
La banda sonora sigue en la línea, canciones pegadizas y capaces de ambientar sin resultar estridentes ni distraer de la acción, que es donde hay que estar pendientes. Las voces tienen un detalle interesante: no existe opción para cambiar el idioma de las voces porque cada personaje habla en su lengua nativa; por ejemplo, los Mishima hablan en japonés, Nina y Anna Williams hablan en inglés, y Mokujin habla en… bueno, en “mokujinés“, él se entiende . Esto que acabamos de decir no es del todo cierto, ya que no hemos escuchado a Miguel Caballero Rojo, torero español, hablando la lengua de Cervantes, aspecto que no nos parece justo, pero bueno… Los efectos de sonido no son especialmente variados, pero porque aparte de golpes y caidas poco más hay, aunque hay algún sonido de láser por ahí que destaca bastante.
Como es tradición desde Tekken 3, encontramos un modo de juego que bien podría ser un juego independiente: el modo campaña nos permite controlar a Lars, una de las nuevas adquisiciones de la franquicia, en el que tienes que aporrear a todo lo que se mueva para rescatar a Alisa, otro de los personajes que no necesita especialmente que la rescaten… También incorpora un modo de personalización, en el que puedes comprar, con el dinero que ganes en los combates, accesorios y modificaciones del traje de vuestros personajes para lucirlos en combate, y además todos con imaginación: alas, peluches, espadas colgadas, parches, maquillajes… Ideal para personalizar a vuestros personajes en las partidas online, una de las opciones destacadas en las consolas de sobremesa e inexplicablemente desaparecida en la versión portátil, y hacer único a vuestro luchador, se acabó la excusa de “es que no sabía si mi personaje era el de la izquierda o el de la derecha“.
Una entrega de Tekken es obligado en las estanterías de los fans de la lucha. Algunos se quejan de un excesivo tecnicismo en el sistema de juego, mientras otros se quejan de que ganar combates no supone saber jugar, sino sólo aporrear botones a ver qué sale. Sinceramente, merece la pena probarlo, no son pocos los “conversos” que idolatran esta saga.
Nota Mikami: 9,5/10
Positivo: un juego que da de sí para mucho tiempo.
Negativo: quizás podamos quejarnos un poco de la falta de nuevos añadidos aparte del aspecto técnico respecto a Tekken 5 y Tekken Dark Resurrection.
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