Los tres unificadores de Japón: Hideyoshi Toyotomi
Por Mikami Comics el 22 de Enero de 2010 a las 01:04

El segundo capítulo de la serie “Los tres unificadores de Japón” nos trae a Hideyoshi Toyotomi, figura imprescindible en el proceso de unificación del país. De hecho, sin las bases que dejó asentadas tras su muerte seguramente Ieyasu Tokugawa lo habría tenido muy difícil para consolidar el shogunato. En la entrega anterior, Nobunaga Oda había conquistado gran parte del territorio japonés, pero murió en el incidente de Honnôji a manos de Mitsuhide Akechi; Hideyoshi, por su parte, estaba en plena batalla contra el clan Môri.
Sin embargo, para entender a este importante personaje, tenemos que retroceder en el tiempo. Nacido el 2 de Febrero de 1537, poco se sabe de él antes de 1570, cuando se convierte en destacado general de las tropas de Nobunaga Oda. Según historiadores, podría haber nacido en Nagoya, en la provincia de Owari, regida por el clan Oda; también se sabe que su padre fue “ashigaru“, un soldado raso, de Nobuhide Oda, padre de Nobunaga, pero que fue herido en batalla y volvió a su hogar a trabajar de agricultor. También las leyendas narran parte de su vida, como cuando su padre le envió a estudiar a un templo, pero se fugó a mitad de camino en busca de aventuras, enrrolándose en el ejército de Yoshimoto Imagawa en la provincia de Suruga, hasta que terminó fugándose con un dinero que le habían prestado.
En 1557 volvió a Owari y se unió al ejército de Nobunaga Oda, participando en la batalla de Okahezama y venciendo a Yoshimoto Imagawa, su antiguo señor. Comenzó como un simple portador de sandalias, ascendiendo vertiginosamente en el ejército gracias a sus dotes para la diplomacia, la capacidad de manipular a la gente y su capacidad de hacer amistades, sea por su caracter o a base de sobornos. De hecho, gracias a los sobornos en 1564 consiguió que el estratega Hanbei Takenaka desertara del ejército del clan Saitô de la provincia de Mino, siendo sus estrategias pieza clave de la victoria del ejército de Oda. Su consolidación como daimyô fue gracias a la victoria, en 1570, sobre los clanes Azai y Asakura, consiguiendo dicho título en 1573, consiguiendo gobernar sobre algunos distritos de la provincia de Ômi. Durante su vida como sirviente de Oda, adquirió el nombre de Hideyoshi Hashiba, ya que su falta de sangre noble no le procuró un apellido.

La verdadera historia de este hombre comienza en 1582, cuando Mitsuhide Akechi traiciona a Nobunaga Oda y éste muere en el incidente de Honnôji. Hideyoshi, por su parte, se encontraba en plena batalla contra el clan Môri; en esta coyuntura, Mitsuhide envió un mensajero a Terumoto Môri, líder del clan asediado, con la noticia de que su señor había muerto, para infundir valor a las tropas atacadas y derrotar a Hideyoshi, uno de los pocos obstáculos que tenía que salvar para llegar al poder. Sin embargo, Hideyoshi interceptó a dicho mensajero, enterándose antes que nadie de la fatal noticia; tenía Kyoto cerca, pero antes de ir tenía que terminar el asedio al castillo de los Môri, así que optó por aprovechar la orografía del terreno e inundó el castillo desviando el curso de un río. Después del caos y las innumerables bajas que sufrieron, Hideyoshi se entrevistó con Muneharu Shimizu, señor del castillo, y ofreció dejar vivir a su familia y sus soldados a cambio de la rendición; Muneharu, viendo que no había otra salida, aceptó la rendición y se suicidó vía seppuku. Terumoto Môri cedió finalmente las provincias que habían sido ocupadas por el clan Oda, por lo que la mente de Hideyoshi se trasladó a otro asunto: la sucesión de Nobunaga.
Hideyoshi movilizó a su ejército rumbo a Kyoto, pero antes hizo una parada en Settsu, donde tomó por sorpresa a Mitsuhide Akechi, siendo arrasados tanto él como su ejército, su señor vengado y un posible sustituto de Nobunaga eliminado, de un plumazo. Pero aun quedaba otro hombre en la contienda: Katsuie Shibata. Ya en Kyoto, los generales de Nobunaga se reunieron para acordar quién sería el sucesor en el poder: Katsuie apoyó a Nobutaka Oda como sucesor, mientras Hideyoshi presentó a Hidenobu Oda. No se llegó a ningún acuerdo en las llamadas “Conferencias de Kiyosu“, salvo que las tierras de los Oda se dividirían entre sus tres generales de confianza: Katsuie Shibata recibió Echizen y Ômi, Kazumasu Takigawa recibió Ise, y Hideyoshi recibió Yamashiro, Tamba y Kwatchi.
Gracias a su don de palabra, Hideyoshi consiguió fortalecer la persona de Hidenobu y su influencia en el clan. Sin embargo, sus constantes roces y diferencias con Katsuie terminaron por provocar la batalla de Shizugatake, donde Hideyoshi se alzó victorioso en 1583. La importancia de esta batalla radicó en que su victoria le puso directamente en la cabeza del clan Oda, aunque Nobukatsu Oda, otro hijo de Nobunaga, aun no había pronunciado su última palabra. Aliándose con Ieyasu Tokugawa, comenzó una campaña de difamación contra Hideyoshi, al mismo tiempo que solicitaban ayuda a otros clanes para encabezar una revuelta.
Ieyasu invadió la provincia de Owari, bastión de los Oda, por lo que Hideyoshi quiso contestar mandando tropas a dicha provincia. A mitad de camino, el general Nobuteru Ikeda sugirió enviar las tropas a Mikawa, provincia regida por los Tokugawa, aprovechando que todas las tropas estaban en Owari. Hideyoshi aceptó la idea y la llevó a cabo, pero no contó con que Ieyasu se enteró del plan y reagrupó sus tropas en Mikawa, dando lugar la batalla de Nagakute. Hideyoshi, viéndose en inferioridad de condiciones respecto a su oponente, tomó otra vía: atacó a Nobukatsu Oda, aliado de Ieyasu, haciéndole morder el polvo en varias ocasiones. Hideyoshi, victoria tras victoria, consiguió firmar la paz con los Tokugawa, que accedieron a convertirse en vasallos del clan Hashiba. El resto de batallas, en adelante, se contarían por victorias, ampliando su territorio conquistado, que llegaría a l 80% del territorio japonés y teniendo bajo su mandato a generales tan sobresalientes como Masamune Date, y cambiando su nombre a Hideyoshi Toyotomi.

Desde entonces, sus dos grandes enemigos fueron Corea y sus propios orígenes. Corea fue una antigua ambición de Nobunaga, y quería dejar huella de su grandeza conquistando este territorio; sin embargo, y a pesar de contar con soldados de clanes como los Môri, los Chosokabe o los Shimazu, no fueron rivales para el poder conjunto del ejército del imperio chino de Ming y los coreanos. De hecho, a día de hoy Hideyoshi Toyotomi se considera enemigo histórico del país en Corea. Por otro lado, sus orígenes humildes eran la excusa perfecta para que el emperador le negara el título de “Shogun“, aunque consiguió escalar posiciones sociales adquiriendo el título de “Kanpaku“, “regente imperial“, y, al retirarse, creó el título de “Taikô“, “general retirado“, para justificar su paulatino ascenso al poder. Su muerte en 1598 encendieron la mecha de una bomba que explotaría dos años después: la batalla de Sekigahara.
Al igual que Nobunaga, Hideyoshi dejó su legado cultural a las futuras generaciones. Durante su mandato proclamó el desarme de todo aquel civil que no fuera samurai, estableciendo el sistema de clases sociales que seguiría los siguientes 250 años. También fue el primer gobernante en hacer un censo de la población y las tierras, con el objetivo de controlar si los campesinos estaban armados, y de paso conocer mejor los recursos disponibles para su mejor aprovechamiento. Un aspecto cultural que potenció esta época fue la ceremonia de té, de la cual Hideyoshi era un practicante de forma casi religiosa.
De los tres grandes unificadores del país, Hideyoshi Toyotomi es el que menos representaciones ha tenido en el mundo del anime, apenas en algunos videojuegos basados en la época:
Onimusha: Dawn of Dreams: En Onimusha 3, Samanosuke Akechi y Jacques LeBlanc acabaron con Nobunaga Oda, terminando la invasión genma… hasta que alguien volvió a traerlos a nuestro mundo para conquistar el país. En este caso, Hideyoshi Toyotomi tomó el testigo de malo maloso.
Warriors Orochi: en el primer juego es uno de los primeros personajes que puedes conseguir en el capítulo “Sengoku“, junto con Mitsuhide Akechi y Nobunaga Oda. Viste una armadura dorada, va armado con un bastón triple y uno de sus ataques especiales consiste en sobornar al enemigo para que, temporalmente, ataque a nuestros enemigos a modo de distracción mientras entras a repartir leña.
Sengoku Basara 2: si bien en la primera parte Nobunaga era el rival a batir, ahora es Hideyoshi Toyotomi, un bestia enfundada en una armadura roja y capaz de usar magma para atacar al enemigo, quien quiere continuar el plan de su señor. Esta vez los miembros de la alianza anti-Oda será anti-Toyotomi.
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Enero 29th, 2010 a las 03:40 |
[...] el capítulo anterior, vimos como Hideyoshi Toyotomi tenía prácticamente el 75% del país conquistado, muriendo en 1598 con un hijo de 5 años, [...]